jueves, 24 de marzo de 2011

Yo y los ciclos de la naturaleza


¿Te has sentido estancada y no sabes cómo iniciar el cambio, el movimiento? O tal vez todo lo contrario, ¿no sabes cómo detener la inercia del movimiento que te lleva?, ¿te da miedo el inminente cambio que se presenta en tu vida?

Te invito a que te asomes por la ventana y mires lo que te rodea. ¿Es de día o de noche? ¿Puedes ver el sol o la luna en el cielo? ¿Cómo está el clima? ¿Cómo lucen los árboles?

La naturaleza está en constante movimiento, cumpliendo con su ciclos, ningún día es igual al otro, no hay estancamiento, ni inercia, solo fluir, cambiar y Ser.

Ninguna flor se cuestiona si es el momento oportuno de florecer. La lluvia no se detiene temerosa de ser rechazada por aquellos a los que bañara con su agua. Cuando las hojas caen, el árbol no duda si volverán a cubrir sus ramas. Llegan el Invierno, la Primavera, el Verano y el Otoño y todo cambia, el paisaje, el clima, los aromas, los frutos, las flores, los estados de ánimo, y de lo único que podemos estar seguros es que el invierno volverá el año próximo.

La primera relación que tuvimos los seres humanos con la naturaleza y sus ciclos fue persiguiendo al Sol, como hacen los animales, caminando tras de la luz, el calor, el alimento. Aprendimos a observar y finalmente nos atrevimos a dialogar con la naturaleza desarrollando el conocimiento de cuándo es el tiempo de sembrar, el tiempo de esperar y el tiempo de cosechar. Pero los humanos damos las cosas por hecho y pronto olvidamos que ningún día es igual al otro, ningún otoño es igual al anterior. Olvidamos mirar al cielo para saber si la luna mengua o crece, pero no olvidamos cuándo celebrar el festival de la cosecha, o la bacanal, o cuándo encender los fuegos de mayo, por lo que nos llenamos de fechas festivas y rituales que nos recuerdan lo que la naturaleza nos enseñó.

Hoy no nos importa si llueve, si tiembla, si hay luna llena en el cielo, si el Sol calienta, debemos levantarnos cada mañana y cumplir con nuestras vidas, con nuestras rutinas y obligaciones. Nos olvidamos de observar si es de día o de noche, pero no olvidamos mirar el reloj; no nos percatamos de si el árbol está desnudo o lleno de flores, pero no olvidamos comprar nuestros regalos de Navidad. No olvidamos que se aproximan las vacaciones de Semana Santa, o que necesitas un nuevo traje de baño para las vacaciones largas de verano.

Seguimos así hasta que algo sucede, algo que nos hace temer o necesitar el cambio. Una muerte, perder un trabajo, un nuevo novio, o el rompimiento de una relación, o simplemente el cansancio de la vida rutinaria de todos los días. Comenzamos a buscar por todas partes una respuesta, una ayuda, en todas partes menos en la Naturaleza.

Yo y los ciclos de la naturaleza es un conjunto de 4 talleres independientes en los que exploramos y vivenciamos las energía correspondiente a cada estación del año, el frío Invierno, la regeneradora Primavera, el caluroso Verano, los vientos de Otoño.

Buscamos fluir con la estación del año en que nos encontramos y observar cómo se da el movimiento y el cambio sutil de una estación a otra. Analizamos las fiestas y rituales propias de esa época del año tratando de conectar con el mensaje "oculto": ¿qué es lo que busca recordarnos este ritual?

Al poco tiempo de que empieces a poner atención a los mensajes en cada ritual, de que observes como cambia la luz a lo largo del día, como se abre y se cierra una flor, sucederá algo maravilloso: te preguntarás a ti misma, ¿cómo estás hoy?, ¿qué necesitas?, y comenzarás a conectar con tu propio ser.

La idea de estos cursos es que adquieras un nuevo lenguaje, una nueva forma de ver la vida y de entender tus propios ciclos, aprendiendo de la naturaleza y dialogando con ella. Podrás entender cuándo es tu tiempo de sembrar, cuál es tu cosecha, podrás planear el siguiente paso y aprenderás a confiar en que el ciclo sigue siempre su curso.